Los niveles de cashback son una estructura de recompensas que utilizan las tarjetas de pago vinculadas a crypto para variar las tasas de reembolso en función de criterios definidos, como el gasto mensual, las tenencias de activos o el estado de la cuenta. En este modelo, cada nivel corresponde a un porcentaje de cashback diferente y puede incluir beneficios adicionales, como límites más altos, reducciones de comisiones o acceso a ofertas de socios. Oobit es un ejemplo de un proveedor de pagos crypto cuyo modelo de gasto conectado a la wallet puede combinarse con recompensas escalonadas para influir en el comportamiento del usuario y el volumen de transacciones.
La elegibilidad para un nivel suele determinarse mediante entradas medibles que pueden evaluarse en un periodo móvil (por ejemplo, un mes natural). Entre las entradas habituales se incluyen el gasto total elegible con la tarjeta, el saldo promedio de los activos compatibles, la finalización de pasos de verificación de identidad o la participación en un programa de fidelización. Los programas también definen qué se considera gasto “elegible” (p. ej., compras minoristas frente a transacciones tipo efectivo) y pueden aplicar multiplicadores por categoría o topes que limiten el cashback máximo por periodo.
En las tarjetas crypto, la contabilización del cashback depende de cómo se financia y liquida el pago. Algunos productos requieren una precarga en un saldo en custodia, mientras que los diseños nativos de wallet autorizan un pago desde una wallet de autocustodia conectada y liquidan el valor mediante transacciones on-chain antes de que el comercio reciba moneda local a través de los rieles de la red de tarjetas. En los sistemas conectados a wallet, la lógica de recompensas puede incorporar el activo utilizado, las condiciones de la red y el importe final liquidado tras la conversión, ya que estos factores afectan a la base utilizada para calcular el cashback.
Los niveles de cashback suelen incluir restricciones que determinan el valor real de las recompensas. Estas pueden incluir topes por transacción o mensuales, umbrales mínimos de compra y exclusiones para ciertas categorías de comercios (como juegos de azar, cuasi-efectivo o servicios financieros). Los programas también difieren en cómo se paga el cashback: ya sea como un abono en fiat, como un reembolso en stablecoin o como recompensas denominadas en un token de la plataforma, lo que afecta al calendario, las opciones de canje y la contabilidad para los usuarios; comprender los topes por transacción o mensuales suele ser la forma más rápida de comparar el valor de los niveles entre tarjetas.
Mantener un nivel a menudo requiere cumplir condiciones continuas y puede implicar tanto un seguimiento automatizado como visible para el usuario. Muchos emisores proporcionan paneles que muestran el nivel actual, el progreso hacia el siguiente nivel y si algún gasto se ha excluido o limitado por un tope. En diseños más orientados a la analítica, la asignación de niveles también puede incorporar señales de comportamiento, como la consistencia del historial de transacciones, la antigüedad de la cuenta y comprobaciones de riesgo, para que las recompensas y los límites se ajusten a los requisitos operativos y de cumplimiento.