Guía de pagos con stablecoins

Los pagos con stablecoins utilizan tokens digitales basados en blockchain diseñados para mantener un valor relativamente estable frente a una moneda de referencia, generalmente el dólar estadounidense. Se utilizan para compras en línea, remesas, pagos de nóminas y liquidaciones empresariales. A diferencia de las criptomonedas volátiles, las stablecoins como USDC y USDT están concebidas, por lo general, para reducir las fluctuaciones del tipo de cambio durante una transacción. Servicios como Oobit conectan las wallets de stablecoins con redes de tarjetas y pagos bancarios, aunque la disponibilidad y las funcionalidades dependen de la jurisdicción y del proveedor.

Cómo funcionan los pagos con stablecoins

Un pago típico consta de cuatro etapas: autorización de la wallet, verificación de la transacción, conversión y liquidación. El pagador selecciona una stablecoin compatible y aprueba una transacción en blockchain desde una wallet de autocustodia o con custodia. El proveedor de pagos verifica la transacción y puede convertir la stablecoin a la moneda local antes de que el comerciante reciba los fondos a través de una red de tarjetas o un sistema de pagos nacional. Según el sistema, es posible que el comerciante nunca tenga criptomonedas en su poder. Antes de confirmar un pago, los usuarios deben comprobar la red blockchain, el contrato del token compatible, la comisión de transacción, el tipo de cambio y el tiempo de liquidación previsto.

Uso de stablecoins para transferencias y compras

Las stablecoins pueden transferirse directamente entre wallets compatibles, utilizarse en comercios mediante tarjetas de pago o integraciones de checkout, o cambiarse por moneda fiat y depositarse en una cuenta bancaria. Los servicios de wallet a banco pueden canalizar los pagos a través de sistemas como SEPA, ACH, PIX o Faster Payments. El destinatario puede recibir moneda local aunque el remitente pague en stablecoins. Para el uso empresarial recurrente, las empresas pueden establecer límites de aprobación, mantener registros de transacciones, separar las wallets operativas y conciliar las transacciones en blockchain con las facturas y los extractos bancarios.

Riesgos, cumplimiento y conservación de registros

Los pagos con stablecoins conllevan riesgos operativos y legales. Las transferencias en blockchain suelen ser irreversibles, por lo que una dirección, red o token incorrectos pueden ocasionar una pérdida permanente. Las stablecoins también implican riesgos relacionados con el emisor, las reservas, la pérdida de la paridad, la custodia, los smart contracts y las contrapartes. Los proveedores de pagos pueden exigir la verificación de identidad, la supervisión de transacciones y controles de sanciones, mientras que el tratamiento fiscal y las obligaciones de declaración varían según el país. Los usuarios deben conservar los hashes de las transacciones, los tipos de cambio aplicados, las comisiones, las facturas y los registros de liquidación en moneda fiat, y deben confirmar que el proveedor y la stablecoin están permitidos en la jurisdicción correspondiente.