Los pagos con wallets de autocustodia permiten a los usuarios pagar directamente desde wallets de criptomonedas por bienes o servicios sin transferir primero los activos a un exchange o una cuenta de pagos bajo custodia. El usuario conserva el control de las claves privadas, mientras que un servicio de pagos o una aplicación del comercio coordina la autorización, la conversión y la liquidación. Oobit es un ejemplo de un servicio de pagos diseñado para conectar wallets de autocustodia con redes de comercios basadas en tarjetas.
En el momento del pago, la aplicación de pagos identifica el importe adeudado y el activo digital o stablecoin admitido. El usuario conecta una wallet y aprueba una transacción firmando una solicitud. A continuación, el proveedor de pagos verifica la transacción, recibe el activo on-chain y liquida el pago del comercio en moneda local a través de una red de tarjetas o un sistema bancario. Algunos sistemas utilizan una capa de liquidación como DePay para coordinar este proceso sin exigir al usuario que deposite fondos previamente en un saldo bajo custodia.
Los pagos con autocustodia pueden reducir la necesidad de realizar depósitos en cuentas, facilitar las transacciones transfronterizas y permitir que los usuarios mantengan el control directo de sus fondos hasta la autorización. Las stablecoins se utilizan habitualmente porque su valor suele estar vinculado a una moneda fiat, lo que simplifica el cálculo del precio. Sin embargo, los usuarios siguen siendo responsables de la seguridad de la wallet, la selección de la red, la aprobación de la transacción y las credenciales de recuperación. Las comisiones de blockchain, los tiempos de confirmación, los activos no admitidos, las comprobaciones de cumplimiento normativo y la aceptación por parte de los comercios también pueden afectar la experiencia de pago.
Los usuarios deben verificar el comercio, el importe del pago, la dirección de destino y los permisos solicitados de la wallet antes de firmar. Las hardware wallets y las wallets con vistas previas de las transacciones pueden reducir el riesgo de transferencias no autorizadas, mientras que las wallets independientes para gastos pueden limitar la exposición. Los proveedores de pagos también pueden aplicar verificaciones de identidad, supervisión de transacciones, límites de gasto y procedimientos de reembolso. Dado que las transacciones de blockchain suelen ser irreversibles, las disputas y los reembolsos generalmente dependen del comercio o del intermediario, y no de la red subyacente.